Luisa Castro

Un amor antiguo

© Lisbeth Salas

La poesía es el lugar del hallazgo y de las grandes preguntas sin respuesta. En la poesía de Luisa Castro también es así, aunque en este caso la pregunta se amplifica.

Poesía que plantea lo inefable en ese recorrido de décadas que significa construir un mundo propio, ya sea literario, ya sea vital, ya sean los dos aspectos interpolados.

El permanecer. El ir asombrándonos de lo que nos depara cada día la existencia. Y desde ahí, delimitar lo que nos convulsiona. Lo que nos permite crear más allá de la anécdota, más allá del descubrimiento de tener un fuego entre las manos para modelar palabras, para que arda el pensamiento. Y descubrir, finalmente, que las palabras, que los poemas, proseguirán germinando después de nuestra partida o de nuestro silencio voluntario. Seguirán siendo el territorio de lo imprevisto. Seguirán traspasando la oscuridad del mar o «los oscuros reclamos del bosque», para expresarlo con palabras de la autora.

Los poemas se abrirán paso entre el silencio, y también entre el ruido, y serán capaces de conmover a cada nuevo lector o lectora. Capaces de transformar la realidad en otra pequeña realidad inexplicable que calme nuestra ansia de reposo.

Neus Aguado

Barcelona, Mayo de 2026

Ofrecemos a continuación una selección de poemas de los libros Un amor antiguo (La Uña Rota, 2024) y Actores vestidos de calle (Visor, 2018) de Luisa Castro.

1

La percepción de muchas cosas prescribe

De golpe se desvanece

La opinión

El escudo que protege el corazón

Cae

Y no se oye estruendo alguno

La sabiduría es una abstinencia

Modifica los grupos humanos

Que en ese instante se ven involucrados

O entran en contacto o proximidad

Con el individuo portador de luz

Aunque solo sea de modo coyuntural

Su influencia se deja sentir

Porque todo se ordena en su perímetro

Pero no hace estruendo alguno

Hace felices a los hombres

2

Del cerezo háblame padre

Nunca estuvo tan en flor

Como en tu entierro

Estallaba como un canto

En la nieve por enero

No lo había visto nunca

Tan blanco y tan florido

En medio del mismo invierno

3

Blanco y frío como la nieve

El blanco cerezo espera

Al pie del prado a que llegues

Desde el fregadero padre

Lo veías siempre y hoy

No fuiste tú quien lo vio

El primero que fui yo

Y me pareciste tú

Que florecías en enero.

4

No verás crecer la hierba que sembraste

En el huerto padre

No curará el limonero

El limonero languidecerá

Hierba nueva crecerá

Y lo podrido le dará aliento

Vendrán palomas a alimentarse

De su simiente

El topo enfermo revivirá

Y tú no verás mi padre

Crecer la hierba en el prado nuevo

(De Un amor antiguo)

1

Dentro en el hueco en la estancia

La comida se pudría

No había lugar para el lenguaje

Solo para las imágenes

Y no había personajes ni fieras

Había espacio

Un espacio interno como un círculo vacío

O lleno de comida

Pájaros que sobrevuelan la comida

Y no la prueban

Se van

Esperando el manjar

A ser comido

2

He dejado de preguntarme

Porque antes

En la pregunta

Sucedían muchas cosas

Había sobre todo una declamación

Alguien se elevaba por encima de mí

Pero hace ya tiempo que nadie sobrevuela

La magia de la transformación ha terminado

A dónde se ha ido la voz cantante

Está vacío el teatro

Está vacío el teatro donde crecí

3

Los niños de este pueblo no han sido educados

Para respetar el arte

Ven a un hombre

Que antes lloraba sobre el escenario

Lo ven comprando fruta

Y se ríen

¡No es un hombre cualquiera!

Las madres de este pueblo

Viven avergonzadas

No está claro si quisieran

Cobijarlo o verlo muerto

En secreto por las noches

Mantienen conversaciones con sus maridos

Están seguras de que falta muy poco

Para que el actor

Comience a pedir

4

Otros pasaron por aquí

Pero se fueron

Por qué se empeña entonces él

Antes

La mujer habría podido

Tener una aventura con ese hombre

En la frutería

Él le cedería el paso delante de la cajera

Y solo ese pequeño gesto

Esa cesión del turno

Hubiera cambiado el rumbo de sus vidas

La de su hijo

La del marido

Esa pequeña amabilidad

Ese gesto

5

El actor vestido de calle

Elevaría entonces sus existencias

Hasta el extremo de hacerlas soportables

Es más

Bellas

Y en esa fantasía vivirían felices

Porque el actor vestido de calle

Cedió su turno

En el supermercado

A la mujer

Ella lo contaría al volver a casa

Mientras hiciera la comida

«¿Sabes?»‍

El marido no respondería

Mejor las cosas deben permanecer

En el mundo de los dioses

No trasladarlas de lugar

(De Actores vestidos de calle)

__________

LUISA CASTRO (Foz, Lugo, 1966) es una poeta y novelista en gallego y castellano. Se inicia como escritora con artículos de opinión y a los 20 años recibe un temprano reconocimiento nacional con el premio de poesía Hiperión. Sus novelas y cuentos son premiados posteriormente con el Torrente Ballester, el premio Azorín y el Biblioteca Breve de Novela. Desde sus comienzos ha ejercido la crítica literaria y el columnismo literario y de opinión en las principales cabeceras. Ha recibido premios internacionales e institucionales como el Cuaderni Iberoamericani y la Cruz de la Orden de Isabel la Católica por su labor de difusión del hispanismo durante su mandato como directora del IC de Nápoles. Posteriormente ha dirigido los Cervantes de Burdeos y Dublín. Su obra está traducida a una veintena de lenguas, entre ellas el alemán, inglés, italiano, holandés y hebreo. En la actualidad vive en Barcelona y se dedica a tiempo completo a escribir. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía Un amor antiguo (LaUñaRota, 2023), La fortaleza. Obra Reunida (1984-2004) (Visor, 2019) y Actores vestidos de calle (Visor, 2018). Sus últimos libros de narrativa son Sangre de Horchata (Alfaguara, 2023) y La segunda mujer (Seix Barral, 2006).

Publicado el 21/05/2026